Te voy a contestar siendo lo mas franco (sincero) que mi mente, mi experiencia y mi educación me dejan; SÍ, quiero a ese asesino fuera de la sociedad, y me pongo en el lugar de las víctimas, que no han sido pocas, y no ha sido un simple accidente. Me importa poco o nada ponerme a la altura del asesino, sabiendo que nadie sabe lo que se le puede pasar por la cabeza a un padre, una madre o un hermano, que recibe la noticia de que han atropellado a tu ser querido y encima con antecedentes, e intentó atropellarlas de nuevo… si crees que hace falta mas pasta para lograr reinsertar a delincuentes, no te voy a negar la idea, pero prefiero pensar que la reinserción en la sociedad de un delincuente, sea alunicero, homicida o pedófilo, no me la creo. Si quieres te pongo ejemplos de víctimas de seres indeseables que para mi no tienen cabida en la sociedad; Sandra Palo, Marta del Castillo, Diana Quer, Gabriel Cruz, Mari Luz Cortés, Alberto Contreras (y 2 compañeros mas)… prefiero ponerme en el lado de las víctimas. No soy un santo, pero en mi día a día intento no cometer errores, cumplir normas, y educar a los míos para hacer el bien. No solo por no pagar multas, si no para evitar hacer daño a mis semejantes. Perdón por el rollo…
En mi entorno cercano tengo varios casos de víctimas de este tipo de sucesos y también de "perpetradores". Cuando uno conoce los detalles de la vida de esos perpetradores te das cuenta de que también son víctimas. Personas que crecieron en entornos terribles, individuos con trastornos mentales o, simplemente, gente "normal", como tú y como yo, que puntualmente cometieron un error como otros miles que ocurren a diario pero, por mala suerte, con consecuencias trágicas.
Los redactores de sucesos nunca entran en estos detalles porque no venden, las historias simples con un culpable que encarna la maldad pura tienen mucho jugo.
Un vecino, hace ya bastantes años, cometió una serie de barbaridades, entre ellas un ataque con cuchillo en que casi mata a la víctima. Resultó que tenía una enfermedad mental. Se trató y desde entonces es una de las mejores personas con las que te puedes cruzar en la calle.
Esa es una historia sencilla. Conozco de primera mano otras que serían bastante más largas de contar pero con la misma conclusión: no se trata de que alguien haya decidido libremente hacer el mal, sino que ha sido arrastrado por sus circunstancias a una conducta dañina.
Te aseguro que de la misma forma que te indignas al empatizar con las víctimas de esos sucesos, en muchos casos también te indignarías cuando te dieses cuenta de cómo la sociedad le ha fallado a los "culpables".
Si para evitar los sucesos que mencionas (que abarcan varias décadas) hubiese que enterrar en vida a miles y miles de personas que no reincidieron (y que, por lo tanto, permanecieron como casos anónimos) ¿sería justo? (Y aún así sólo se evitarían los delitos graves cometidos por reincidentes, que son una pequeña minoría del total)
No me malinterpretes: no estoy en contra de la cárcel. De hecho, estoy a favor de la Prisión Permanente Revisable, con todos los problemas que eso conlleva, precisamente porque hay casos en los que es bastante razonable asumir que se reincidirá en un delito grave. Por lo demás, el sistema penal debe dedicarse a eliminar la delincuencia, no a eliminar personas.